domingo, 24 de febrero de 2013

De la Idea de Platón a la IDEA de Griñán - SOS Vigilancia Intensiva - Se vende Junta; por piezas



¡En cinco días, tres nuevos vídeos!

¡Desde el pasado domingo, el primero; el martes, otro, y el viernes, el último, están en You Tube los últimos vídeos de Eduardo Maestre (De la Idea de Platón a la IDEA de Griñán – SOS Vigilancia Intensiva – Se vende Junta; por piezas)!

De la Filosofía Clásica a lo clásico de la Junta, el necesario control de los fondos europeos y la privatización encubierta de los servicios públicos en Andalucía, son el centro de la atención de las tres nuevas entrevistas a nuestro compañero Luis Escribano, vocal de El Tercer Lado.


DE LA IDEA DE PLATÓN A LA IDEA DE GRIÑÁN



SOS VIGILANCIA INTENSIVA

  


SE VENDE JUNTA; POR PIEZAS
 
 

lunes, 11 de febrero de 2013

La perversión del lenguaje



Aprendimos en su día que son funcionarios de carrera los que, en virtud de nombramiento legal, están vinculados a una Administración Pública por una relación estatutaria regulada por el Derecho Administrativo para el desempeño de servicios profesionales retribuidos de carácter permanente.

Pero hete aquí que no todos piensan lo mismo. La perversión del lenguaje es el principal indicador de que esto se desploma:

Primero fueron los responsables políticos -de la Junta de Andalucía, de los partidos que, entonces y ahora, sostenían y sostienen al Gobierno, de los sindicatos de clase- los que, aprovechando el tótum revolútum de los Decretos -y la posterior Ley- de Reordenación del Sector Público de Andalucía, mimetizaron infamemente las diversas definiciones que del personal funcionario y laboral, y de sus relaciones funcionales, habían elaborado durante siglos las Leyes, la Jurisprudencia y la Doctrina.

Ha sido ahora el dirigente popular, Carlos Floriano, quien, dejando en pañales a los anteriores, se ha referido como un “funcionario del PP” al exmarido de la ministra de Sanidad, Jesús Sepúlveda, que sigue en la nómina del partido a pesar de su imputación en la trama Gürtel: “Tras su salida forzosa de la alcaldía del municipio madrileño reclamó su puesto en el partido y el PP se vio en la obligación de readmitirle en la plantilla porque tenía una excedencia tras haberse presentado a las elecciones y haber sido elegido alcalde de Pozuelo”. Es decir, “inamovible”, sin remoción posible y se queda tan pancho.

Claro que nada comparado con las afirmaciones del más conocido comunicador deportivo del siglo XX, José María García, que, degenerando, como apuntó Juan Belmonte, se refería a Raimundo Saporta (q.e.p.d.) como un “alto funcionario” del Real de Madrid.

Y es que el que no se consuela es porque no quiere.

P.S.-
Acabo de leer que “el funcionario” Jesús Sepúlveda acaba de ser despedido. ¡Mundo cruel! ¿Previo expediente?

Francisco Romero, presidente de la Asociación El Tercer Lado.

Las opiniones difundidas en este apartado son de la exclusiva responsabilidad de sus autores y no se corresponden necesariamente con las de "El Tercer Lado"

jueves, 7 de febrero de 2013

La hemorragia andaluza


¡Otro vídeo de Eduardo Maestre acaba de subirse a You Tube (La hemorragia andaluza)!

Entrevista a nuestro compañero Luis Escribano, vocal de El Tercer Lado: Entre otros asuntos, trata de cómo los andaluces les pagamos un seguro de defensa en juicios y de responsabilidad civil a los directivos de Invercaria.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Pacto de Estado - ¿Una segunda administración paralela?



¡Otra vez el ofertón! ¡Dos por uno!

¡Uno desde el domingo, otro desde el lunes, ya están en You Tube los últimos vídeos de Eduardo Maestre (Pacto de Estado - ¿Una segunda administración paralela?)!

El -¿necesario?- pacto de Estado y la “otra” administración paralela dentro de la administración paralela son el centro de la atención en las nuevas entrevistas a nuestro compañero Luis Escribano, vocal de El Tercer Lado.

PACTO DE ESTADO


¿UNA SEGUNDA ADMINISTRACIÓN PARALELA?

sábado, 19 de enero de 2013

Otra nación es posible




Pergeño esta reflexión desde el estupor más absoluto tras el escándalo desvelado por el diario El Mundo en su edición de ayer. Mejor dicho, tras la respuesta en forma de quasi escandaloso silencio de la cúpula del Partido Popular a lo que se afirma con rotundidad en su portada: “Bárcenas pagó sobresueldos en negro durante años a parte de la cúpula del PP”.

Cada segundo que pasa sin dar la información necesaria (a lo sumo se han afanado en negar “su” sobre) es una puñalada en el corazón de la nación. A escasas horas del misil dirigido por el “fuego amigo” a la línea de flotación del partido en el Gobierno y, lo que es peor, del propio sistema, la apreciación general sobre la tibia respuesta de sus responsables va más por el camino de que “el que calla otorga” que de por el de “todo el mundo es inocente hasta que no demuestre lo contrario”. Ahora intentarán aclararlo, incluso su versión podría ser creíble, pero es demasiado tarde. Las réplicas han de ser contundentes e inmediatas y, aunque las querellas sólo han de anunciarse tras ser presentadas en el juzgado de guardia, debiera haberse evidenciado al menos una clara intención de interponerlas.

Ante su pasividad, y como viene siendo habitual, los “indignados” una vez más le han vuelto a coger la delantera, movilizándose en la calle Génova, blandiendo el diario El Mundo como estandarte de guerra, haciendo ostentación de “superioridad” moral los mismos que, fanática y sectariamente, lo queman en la hoguera de su particular ira, distinguiéndolo como el “sindicato del crimen”, cuando el “aquelarre” de sus portadas apunta a la calle Ferraz o al carrer de Còrsega .

 
El asunto amenaza con convertirse en el golpe de verduguillo esperado por los que ven en la organización que nos dimos mayoritariamente, en 1978, el principal inconveniente de los males del país. Está claro que el sistema hace aguas y amenaza con hundirse llevándose por delante a tirios y troyanos, inocentes y culpables, principal motivo por el que no podemos permitirlo.

Nos las ingeniamos a las mil maravillas para señalar rápida -y arbitrariamente- a los dirigentes corruptos, cuidándonos muy mucho de preservar nuestro “buen” nombre (siempre son los otros), pero nos mostramos incapaces de entonar nuestro particular mea culpa: Todos hemos contribuido (por acción y/o por omisión) a la situación actual. Hemos sonreído y silenciado -no denunciado como estamos obligados- las gracietas, por ejemplo, de nuestros más íntimos defraudadores de la Hacienda Pública, de las facturas sin IVA, del fraude del “pensionista” en las recetas médicas, de jubilados a los 45, del acopio de medicamentos en alacenas organizadas cual rebotica, de los falsos informes médicos que han facilitado la pensión de invalidez a personas tan sanas de cuerpo y de mente como enfermas de solidaridad… Hemos dilapidado el dinero público como si, efectivamente, “no fuera de nadie”, creyendo en las bondades de la máquina de imprimir billetes, desconocedores inconscientes de que los vencimientos del préstamo harían su aparición más pronto que tarde, para que, llegado el momento de asimilar la lección, nuestros dirigentes evidencien cualidades tan groseras, o más, que su propia incompetencia.

Enderecemos el sistema, reformémoslo, exijamos aptitudes y actitudes distintas a nuestros dirigentes, combatamos –todos- la corrupción, regeneremos las estructuras de las formaciones políticas, demandemos una mínima formación a nuestros representantes, reivindiquemos la elección directa en listas abiertas. La solución no está en criticar ferozmente a los partidos sino en desmochar el exagerado poder de sus mandamases. En definitiva, demandemos más Democracia, sin duda el mejor de todos los sistemas conocidos, y luchemos por hacer absolutamente accesibles los impermeables cauces de participación política actuales.

La corrupción es consustancial al ser humano, nunca se acabará, pero jamás deben bajarse los brazos en la permanente ofensiva contra ella. Desde los primeros casos de Filesa, Matesa y Time-Export o de Juan Guerra, denunciados por los mismos periodistas independientes, a los más recientes de Gürtel, Campeón, Durán y Lleida, Pujol, o los EREs andaluces, la Democracia ha sufrido sus embates pero, finalmente, ha vencido, o está en la senda de hacerlo. Ése es el único camino a seguir y para ello es más necesario que nunca una sociedad civil involucrada y exigente, naturalmente alejada de sus “pequeñas” corruptelas, cuyo montante económico, de conocerse, dejaría en pañales el volumen de lo defraudado por los mediáticos casos por todos conocidos.

Plenamente convencido, he rechazado la idea que machaconamente me repiten: “Todos los políticos son iguales”. No puedo aceptarlo, de la misma manera que no existen dos personas iguales. Tal afirmación es una injusticia y, por tanto, mentira. Sigo creyendo que no, que la gran mayoría de políticos y de ciudadanos es –somos- gente honrada, con afán de cumplir y de servir, pero a los que ahora se les exige –se nos exige- un paso más: la pública denuncia de los que no son –no somos- como ellos. Si permanecen –permanecemos- impasibles y no luchan –luchamos- en primera línea del frente, merecerán –mereceremos- el mayor de los repudios de las generaciones venideras a las que habremos esquilmado impunemente.

Francisco Romero, presidente de la Asociación El Tercer Lado.


Las opiniones difundidas en este apartado son de la exclusiva responsabilidad de sus autores y no se corresponden necesariamente con las de "El Tercer Lado"